Entre los héroes que son recordados en este camino se encuentran magistrados, políticos y periodistas asesinados por cumplir con el deber de hacerle frente al narcotráfico.
El muro hace un tributo a las víctimas que murieron y a las que quedaron como sobrevivientes, y le recuerda a la ciudadanía el impacto que tuvo el odio y la violencia durante los años de guerra narcoterrorista.
La vegetación y diversidad de este lugar facilitan la reflexión sobre hacia dónde va Medellín y los retos que tiene como sociedad para no repetir este pasado.